En pedir no hay engaño, pensó el gringo Anthony Sowell, de 50 pepas, acusado de violación y que solicitó a la corte de justicia de Cleveland la libertad bajo fianza.
El problema fue que la policía encontró ¡10 cadáveres en su casa! Como puede imaginar, le hicieron la mansa tapita a la petición y más encima lo metieron a la jaula por ser una amenaza "increíblemente peligrosa", según lo calificaron. Sowell se defendió diciendo que tenía problemas médicos y marcapasos, pero todo indica que lo sentarán en la silla eléctrica o en la cámara de gas.
el qlo barsa xD
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